“Junto a Melina Delú y Ariel Rauschenberger, los 3 diputados nacionales peronistas por La Pampa votaremos a FAVOR de la despenalización del aborto”, escribió a las 8 de la mañana el legislador Sergio Ziliotto.
A esa hora, todos los cálculos daban que la posición contraria a la ley se imponía por apenas dos votos, ya sin indecisos que dieran margen para dar vuelta la votación. Delú y Rauschenberger no habían dado señales en la previa pero eran contados entre los que rechazarían el proyecto.
El tuit de Ziliotto revolucionó un clima que en ese momento era de pesimismo entre los que apoyan la ley, que a esa hora estaban dos votos abajo y habían apelado a la estrategia de pedirle “un gesto” a la Casa Rosada para que intervenga ante el interbloque de Cambiemos y logre alguna ausencia o abstención de último momento.
Cerca de las 7 de la mañana, varias de las impulsoras del proyecto improvisaron una conferencia de prensa en la que Victoria Donda le pidió a Mauricio Macri que “se despierte” y “ayude” a que la ley salga. Incluso la radical Brenda Austin opinó que “el Gobierno tiene que actuar”.