[Opinión] José De Álzaga en defensa del caballero Pino Paz Posse

Santiago Godoy está tentando molestar la virtud y echar falsas mentas sobre la imagen de mi amigo, uno de los últimos caballeros de la política.

Amigo Lector: En letra legislativa diré que “visto y considerando” que no he sido invitado al bautismo de “Belita”, de donde deduzco que el protocolo para ese magno evento espiritual ha sido seguramente manipulado por el mequetrefe de su padre,-el joven maravilla- que de estas sutilezas entiende tanto como Santiago Godoy de alternancia democrática, diré que he decidido partir nomás hacia la “Madre Rusia” a observar qué suerte corre nuestro Equipo Nacional de Fútbol.

Los ciudadanos del mundo tenemos siempre boleto abierto, yo en mi caso, en la “First Class” de Air France o British Airways, claro está. Porque los nuevos ricos, aquellos que han logrado rapiñar algún dinero extra viajan porras Aerolíneas de “cabezas atadas” como  Emirates. ¡Veríais cuántos esbirros de la política hacen fila en ese andén! Y bueno, la plebe se agolpa en las demás compañías.

En Rusia estaré establecido en San Petesburgo, – la ciudad de Pedro el Grande-donde en este momento (8/6/2018) la temperatura es de 11 grados para la chusma y de 57 F para la gente como uno; desde allí me dirigiré a las distintas subsedes donde juegue la Selección Nacional.

Mientras me apoltrono en la butaca, que en un rato más convertiré en amplia cama, acondicionando el ambiente con los productos de Liberty London, reviso mi correspondencia electrónica y encuentro un mensaje que sinceramente me adelanta el “jet lag” alterándome el  ritmo circadiano cuando me cuentan que ese ser mostrenco, similar a una calandraca de Santiago Manuel Godoy, está tentando molestar la virtud y echar falsas mentas sobre la imagen de mi amigo, uno de los últimos caballeros de la política: Lucio Paz Posse, afectuosamente apelado como “Pino”.

Mirad nada más la distancia que separa a un mutante cavernario como Godoy de una distinguida personalidad como Paz Posse, ¡sólo un igualado a fuerza de la exacción política y el contubernio solapado podría creerse capaz de disputar con alguien de noble cuna y expediente limpio!

Mi amigo Pino “Paz Posse Martínez Saravia” es un hombre de honor, un caballero al estilo medieval de aquellos que atravesaban las campiñas liberando doncellas y “desfaciendo entuertos”, en cambio vos, zafio Godoy, no sois más que un cateto y un rústico palurdo que el único terreno que podrías recorrer es el Toloche y para “enterrar tus muertos”. Al amigo Paz Posse y a vos, Godoy, los separa la distancia que mide y significa la palabra honor.

Si, pues, mi amigo ha sido capaz de tomar la brasa caliente con la mano y salir a cara descubierta a regar de soluciones las calles que antes dejara en estado lunar el moro de Miguel Isa. En cambio vos, Godoy, no sois más que un ventajero de pulpería, no más pendenciero que el villano más abyecto, porque jamás te has jugado el pellejo por ninguna causa justa. El único vértigo que conocéis es la velocidad de la bola en la rula, o equilibro de los dados en el pase inglés.

Este venal de Godoy viene en pos del buen nombre y honor de Paz Posse pretendiendo pedir investigaciones sobre el monto invertido en publicidad callejera, cuando él le adeuda a la sociedad salteña más de dos décadas de manejo discrecional de los dineros reservados de la Cámara de Diputados, la cual preside desde hace incontables años.

Las liquidaciones de “Paz Posse Martínez Saravia” son más cristalinas que el agua con que os riega el pedazo de jardín que rapiñaste a vuestro vecino, mientras tus números Godoy, son más insondables que las fórmulas numéricas de la Kabala judía donde seríais el “15”, pero no la “Niña Bonita”, sino el Baphomet que le robó el fuego al mismísimo Demonio.

Tu vileza y cobardía Godoy, te lleva a esconderse detrás de una murga de fantoches que has rejuntado para que “repudien la inversión” realizada por el Caballero Pino Paz Posse tapando ¡3.500 pozos!. Y vos Godoy… ¿Por qué no respondéis cuántos agujeros tiene vuestro presupuesto legislativo? Seguramente no habría un Pino Paz Posse alguno capaz de taparlos.

Veo, Godoy, que mantienes los mismos procedimientos del crápula incapaz de vérselas de frente y acudes a estos homínidos en proceso de erección -de columna me refiero-.

En fin, Santiago Manuel Godoy, miro tu foto en un periódico y observo que los años te van dejando la huella de tu excesiva exposición a la intemperie. Si hubieses sido generoso con tu persona, habrías ya dejado el espacio para que alguien con más capacidad renueve la democracia, pero tu codicia marca tu pétreo rostro lo mismo que el agua milenaria talla las rocas. Eres un lujurioso del poder, sin tu sillón serías hoy nada más que un anciano tirando suertes en algún casino donde irías extinguiendo tu miserable existencia en cada bola. Eres un ser patético, orgulloso de la nada que administras. Debieras meditar en la sentencia clásica: “Transit Gloria Mundi”.

En Rusia voy a departir con el equipo de periodistas de EL INTRA que gracias a un transitorio pero corto lapsus de liberalidad de su Director, estarán allí para cubrir el evento.

De donde digo, podré practicar la caza de bestias como en el África negra hago en mis safaris fotográficos, esta vez de funcionarios y políticos salteños que acudan a este evento. ¡Vaya Godoy, no sea cosa que quedes atrapado en algún “click” de mi Hasselblad H4D 200MS que atrapa hasta el bicho más extraño a distancia!

Imaginaos, Godoy, vos tapa del periódico El Intra, sentado en el Spartak Stadium con tu vástago luego de cruzar el mundo dilapidando dólares, mientras vuestros compatriotas ya no pueden pagar ni el querosén para calentarse. ¿Cómo explicarías que la política es un servicio y no un expediente para servirse del pueblo?; ¿Vuestra dieta os permite tales licencias?; O, ¿Deberán ser los ciudadanos de Salta o algún fiscal de oficio quienes deban pedir que se investiguen tus cuentas?

Todo tiene un tiempo y el tuyo, Godoy, está al fin como mi copa de exclusivo Rhum Clément Martinique 1966, y tu pobre figura me recuerda aquella frase de León Trostky, cuando dijo que “Todos esos oportunistas que se llaman socialistas pueden irse. ¿Son acaso algo más que un desecho que la historia arrojará al cesto de la basura?”

Hasta la próxima.

 

*Nació el 25 de mayo de 1955. Egresó con el Título de Licenciado en Historia de la Universidad de El Salvador. Cursó luego la Licenciatura en Filosofía en la Universidad de Navarra, España. Ejerció la docencia en prestigiosos Colegios de la Ciudad de Buenos Aires.

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