EE.UU., Reino Unido y Francia han decidido bombardear Siria la madrugada del 14 de abril en respuesta al supuesto ataque químico llevado a cabo la semana pasada en la ciudad de Duma (Guta Oriental), del que Occidente acusa al Gobierno de Bashar al Assad sin tener ninguna prueba. El Estado Mayor ruso informó que los sistemas antiaéreos sirios interceptaron 71 de los 103 misiles lanzados.
El embajador ruso en EE.UU. aseguró que habrá consecuencias por el ataque militar desatado contra el Estado sirio por EE.UU. y sus aliados.
Rusia convocó a una sesión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU para discutir las acciones agresivas de EE.UU. y sus aliados. Por su parte el presidente ruso, Vladimir Putin, señaló que su país “condena con la mayor seriedad el ataque a Siria” y que “con sus acciones, EE.UU. agrava aún más la catástrofe humanitaria en Siria, afecta a la población civil, y de hecho consiente a los terroristas que han estado atormentando al pueblo sirio durante siete años”.
El presidente de EE.UU., Donald Trump expresó con satisfacción su “mensaje” a Siria: “Un ataque perfectamente ejecutado anoche. Gracias a Francia y al Reino Unido por su sabiduría y el poder de sus excelentes ejércitos. No podría haber tenido un mejor resultado. ¡Misión cumplida!”, dijo por escrito este sábado en su cuenta de Twitter.
